La Iglesia y el Convento de las Clarisas en la Historia
La antigua iglesia de Santa Clara hacía parte del conjunto arquitectónico del convento de clausura de las monjas Clarisas, y fue construida entre 1629 y 1647. El conjunto ocupada toda la manzana en cuestión y estaba reservado a las Clarisas para su instrucción y vivienda. Durante todo el periodo colonial, e inclusive parte del siglo XIX, el Convento se mantuvo en pie como epicentro de la presencia conventual tradicional. El conjunto fue construido por el Maestro Mayor Matias de Santiago con la autorización y apoyo del Arzobispo de Santafé Hernando Arias de Ugarte. El emplazamiento incluía todos los espacios necesarios para asegurar la clausura de las monjas, esto es, habitaciones, huerta, cocina, patios, aulas de clase, comedor, enfermería, etc.
La Iglesia de Santa Clara es el anexo tradicional al conjunto, en donde las mojas celebraban la liturgia y los sacramentos de rigor y, al mismo tiempo, debía reunirse la feligresía.

Manzana que ocupaba el Monasterio de las Clarisas entre calles 8 y 9 entre carreras 8 y 9. La Iglesia esta ubicada en la esquina inferior derecha.La Iglesia de Santa Clara de Santafé pertenece a uno de los 5 monasterios de clarisas fundados en la Nueva Granada en el periodo colonial (junto con Tunja, Cartagena, Pamplona y Mérida), de los que no resta ninguna estructura original. La Iglesia permanece en pie original casi en su totalidad y su decoración y arquitectura es prácticamente la misma que la de hace más de 350 años (con algunas modificaciones en sus obras y decorados que fueron ubicándose paulatinamente).
Vista de la espadaña de Santa Clara por la Carrera Octava. Dibujo de Germán franco, 1985.
En la primera mitad siglo XIX el convento no sufrió modificaciones y sobrevivió al fervor independentista casi en su totalidad. Fue en la segunda mitad de siglo en que los problemas se abalanzaron sobre las clarisas y su privilegiada posición: la desamortización de bienes de manos muertas, impopular decreto del gobierno de Tomás Cipriano de Mosquera en 1861, culminó en la expropiación de las clarisas del convento y su expulsión del mismo en 1863. La Iglesia de Santa Clara pasó a manos del Arzobispado y el Monasterio fue ocupado por un batallón del ejército nacional. En 1912, después de ser sede la Imprenta Nacional por varios años, el Convento es finalmente destruido y reemplazado por casas y edificios de la época, solo la Iglesia se mantendría en pie bajo la administración de la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús, quienes se encargarían de su cuidado hasta su compra, por parte de Colcultura, en 1971.
En 1977 se empieza el proceso de restauración para entregarla a los colombianos como Museo Iglesia Santa Clara en 1983.
La Iglesia y sus usos
El uso de la Iglesia de Santa Clara obedece a su característica funcionalidad como espacio de culto desde su construcción y, al mismo tiempo, como anexo espacial al convento de las clarisas que le acompañó hasta su destrucción en el siglo XX. De modo que la Iglesia de Santa Clara siempre representó la dualidad del culto público en horas de misa y fechas especiales y el uso privado de las monjas clarisas para sus sacramentos y ocasiones célebres.
De modo que la funcionalidad de la Iglesia solo puede relacionarse a su uso como lugar de culto, reconocido por todos los santafereños durante el periodo colonial, el republicano y el siglo XX. Solo hasta su compra en 1970 se le dio un uso diferente, el de Centro Nacional de Restauración (mientras dura la obra de adecuación) y finalmente el de Museo, desde 1983 hasta la actualidad.
Vista del interior de la Iglesia de Santa Clara, década de 1940. Foto: archivo Museo Iglesia Santa Clara.
La Iglesia de Santa Clara, al no ser un espacio de vivienda, no fue habitada de manera permanente. Pero podemos dar cuenta de su uso en función de las personas que interactuaron con ella. En primer lugar a los feligreses corresponde el grueso de su utilización ya que durante la totalidad de su existencia como Iglesia (1647 – 1971) prestó el servicio de la liturgia y lugar de reunión de los santafereños, así como centro de acopio de arte de diversas proveniencias, autores y temas. En segundo lugar, las monjas clarisas, hasta su expropiación en 1863, habitaron tanto el convento como la Iglesia y le dieron el uso como espacio fundamental de contemplación y recogimiento.
En la actualidad
Vista actual del interior del museo Igelsia Santa Clara desde el Coro Alto. Foto: archivo Museo Iglesia Santa Clara.
El Museo Iglesia Santa Clara es una institución de carácter público cuyo objetivo es investigar, conservar, divulgar y exhibir los procesos culturales de los siglos XVI, XVII y XVIII, en perspectiva de la construcción de la identidad de los colombianos.
El Museo conserva la decoración original de la iglesia compuesta por retablos barrocos, pinturas al óleo del siglo XVII y XVIII, imágenes de bulto estofadas y policromadas, pintura mural y celosías mudéjares. En total son más de 140 piezas, sin contar la rica pintura mural y el embovedado, con más de 950 flores de cinco hojas – pentafolias – talladas en madera y recubiertas en laminilla de oro. Es por ello que es considerada una de las más importantes joyas arquitectónicas y artísticas del periodo colonial del país.
El Museo tiene áreas de Dirección, Conservación, Curaduría, Educación, Administración, Museografía y Comunicaciones, todas encaminadas a desarrollar los objetivos del Ministerio de Cultura en materia de generación y preservación de la cultura en Colombia. Trabaja en estrecha unidad administrativa con el
Museo Colonial.